Moquillo en perros: síntomas, tratamiento y prevención

Si su perro ha estado tosiendo persistentemente y usted vive en Quito, es comprensible que esté preocupado. La tos en los perros no es un síntoma que deba ignorarse, ya que puede ser indicativo de diversas condiciones, desde las más leves hasta algunas que requieren atención veterinaria urgente. En la capital ecuatoriana, factores como la altitud, el clima variable y la presencia de ciertos agentes infecciosos pueden influir en la salud respiratoria de nuestras mascotas. Este artículo educativo tiene como objetivo guiarle a través de las posibles causas, cuándo debe buscar ayuda profesional y cómo el entorno de Quito puede ser un factor a considerar. Nuestro objetivo es proporcionarle información clara y responsable para que pueda tomar la mejor decisión para el bienestar de su compañero canino.

¿Por Qué Mi Perro Tose Sin Parar? Causas Comunes en Quito

Identificar la razón detrás de la tos de su perro es el primer paso. En Quito, algunas causas son más prevalentes debido a nuestras condiciones ambientales únicas. La tos de las perreras o traqueobronquitis infecciosa es una de las principales sospechosas, especialmente en perros que socializan en parques, guarderías o durante paseos en áreas como el Parque Metropolitano o La Carolina. Es una enfermedad altamente contagiosa causada por una combinación de virus y bacterias. Otra causa frecuente es la irritación de las vías respiratorias por la contaminación ambiental o el polvo, común en ciertas zonas de la ciudad. No podemos olvidar los problemas cardíacos, que en etapas iniciales pueden manifestarse con tos, especialmente en razas pequeñas y de edad avanzada. La presencia de cuerpos extraños (como espigas de pasto) o alergias también son diagnósticos diferenciales importantes que un veterinario en Quito debe evaluar.

El Impacto del Clima y la Altitud de Quito en la Tos Canina

Quito, situada a 2.850 metros sobre el nivel del mar, presenta un clima particular que puede afectar a los perros. El aire más frío y seco, especialmente durante las noches y madrugadas, puede irritar las vías respiratorias y exacerbar una tos existente. Los cambios bruscos de temperatura a lo largo del día son una constante en la ciudad y pueden debilitar temporalmente las defensas locales del tracto respiratorio. Para un perro que tose en Quito, un paseo en una mañana fría sin un aclimatamiento adecuado puede desencadenar episodios de tos. Además, la menor presión de oxígeno a esta altitud puede poner un estrés adicional en perros con problemas cardíacos o respiratorios subyacentes, haciendo que la tos sea un síntoma más evidente. Es crucial considerar estos factores cuando se discute la historia clínica con el veterinario.

Señales de Alarma: Cuándo Buscar Urgencias Veterinarias en Quito

No toda tos requiere una visita de emergencia, pero conocer las señales de peligro puede salvar la vida de su mascota. Si la tos de su perro se acompaña de alguno de estos síntomas, debe considerar buscar urgencias veterinarias en Quito de inmediato:

  • Tos productiva con mucosidad espesa, verde, amarilla o con sangre.
  • Dificultad respiratoria evidente: el perro abre la boca para respirar, extiende el cuello, se le marcan las costillas o tiene las encías de color azulado o grisáceo (cianosis).
  • Letargo extremo, pérdida de apetito o fiebre.
  • Episodios de tos que terminan en arcadas o vómito.
  • Un sonido de la tos que se describe como "graznido de ganso", que puede indicar irritación traqueal severa.
  • Desmayos o debilidad asociados a los accesos de tos.

En Quito, contar con el contacto de una clínica de urgencias 24 horas es una medida de precaución inteligente para cualquier dueño de mascota.

Diagnóstico Diferencial: No Todas las Tos Son Iguales

Un veterinario realizará una serie de preguntas y exámenes para determinar la causa. Es útil que usted, como dueño, pueda describir la tos: ¿Es seca o húmeda? ¿Ocurre más de noche o después del ejercicio? ¿Suena como si tuviera algo atorado? En la consulta, el profesional puede realizar auscultación cardiopulmonar, radiografías de tórax (indispensables para evaluar el corazón y los pulmones), y en algunos casos, análisis de sangre o lavados traqueales. En Quito, el acceso a diagnósticos por imagen de buena calidad es fundamental para un diagnóstico preciso, permitiendo diferenciar entre una neumonía, una cardiomegalia (corazón agrandado) o la presencia de un cuerpo extraño.

Checklist de Observación para Dueños en Quito

Antes de acudir al veterinario, prepare esta información. Tener estos datos a mano agilizará el diagnóstico y ayudará al profesional a entender mejor el caso de tos canina en Quito:

  1. Características de la tos: Anote si es seca, húmeda, profunda, superficial, su frecuencia y duración de los episodios.
  2. Contexto temporal: ¿Comenzó después de un paseo, una visita a la guardería, o un cambio en el hogar?
  3. Comportamiento general: ¿Su energía y apetito son normales? ¿Ha bajado de peso?
  4. Historial de salud: Edad, raza, vacunas al día (especialmente contra la Bordetella, causante de la tos de las perreras), y medicamentos actuales.
  5. Exposición ambiental: ¿Ha estado en lugares con mucho polvo, humo o productos de limpieza nuevos? ¿Sale a parques con otros perros?
  6. Presencia de otros síntomas: Estornudos, secreción nasal o ocular, dificultad para tragar.

Opciones de Tratamiento y Manejo en Casa

El tratamiento depende totalmente del diagnóstico. Para infecciones bacterianas, se prescribirán antibióticos. Para la tos de las perreras, el manejo suele ser de soporte: reposo, humidificación del ambiente (un humidificador puede ser muy útil en el clima seco de Quito) y, a veces, antitusivos bajo estricta supervisión veterinaria, ya que suprimir una tos productiva puede ser contraproducente. Para problemas cardíacos, el tratamiento es crónico e incluye medicamentos específicos para el corazón y diuréticos. En todos los casos, es vital seguir las instrucciones al pie de la letra y no automedicar a su perro. Remedios caseros como la miel (en pequeñas cantidades y solo para perros adultos) pueden aliviar temporalmente la irritación de garganta, pero no tratan la causa subyacente.

Prevención: Cuidados Proactivos para Perros en Quito

La prevención es la mejor estrategia. Asegúrese de que el esquema de vacunación de su perro incluya la vacuna contra la Bordetella bronchiseptica, principal agente de la tos de las perreras, especialmente si frecuenta lugares con otros canes. Evite los paseos en las horas más frías del día y procure un buen aclimatamiento. Mantenga su hogar bien ventilado pero libre de corrientes de aire frío directas. La nutrición de calidad y el control de peso son pilares para un sistema inmunológico y cardiovascular fuerte. Finalmente, las revisiones veterinarias periódicas son clave para detectar problemas de forma temprana, antes de que la tos en perros se convierta en un problema crónico o severo.

Preguntas Frecuentes de Dueños en la Capital

¿La tos de mi perro puede ser por la contaminación de Quito? Sí, es posible. Los contaminantes atmosféricos pueden irritar las vías respiratorias y desencadenar o empeorar una tos. Se recomienda pasear en áreas verdes y en horas de menor tráfico.

¿Es necesario el humidificador en Quito? Dado el clima a veces seco, especialmente en interiores con calefacción, un humidificador puede ayudar a mantener las vías respiratorias de su perro hidratadas y aliviar la tos seca e irritativa.

¿Puedo usar jarabes para la tos humanos? Absolutamente no. Muchos contienen ingredientes como el paracetamol, el ibuprofeno o pseudoefedrina, que son extremadamente tóxicos para los perros. Solo administre medicamentos prescritos por su veterinario.

Entender las razones detrás de la tos perros quito es fundamental para brindarles el cuidado adecuado. Desde una simple irritación por el clima hasta condiciones más serias, la observación atenta y la acción pronta marcan la diferencia. Este artículo busca ser una guía educativa para que, como dueño responsable, pueda reconocer patrones, prepararse para la consulta y colaborar efectivamente con el profesional veterinario de su confianza en la ciudad. La salud respiratoria de su compañero es un pilar de su bienestar general, y en un entorno como el de Quito, la prevención y el conocimiento son sus mejores herramientas.




























































































































































La **dermatitis alérgica por pulgas (DAP)** es la enfermedad dermatológica más frecuente en la práctica clínica canina. Se trata de una **hipersensibilidad de tipo I y IV** a antígenos presentes en la saliva de la pulga, que desencadena un intenso prurito incluso con una mínima exposición al parásito (Muller, 2001). El cuadro clínico se caracteriza por una **dermatitis papulocrustosa**, típicamente localizada en la región dorso-lumbar, el abdomen caudal y la base de la cola, aunque puede generalizarse (Muller, 2001). Es fundamental recordar que la ausencia de pulgas adultas en el examen físico no descarta el diagnóstico, ya que la reacción se produce por la mordedura y la cantidad necesaria de antígeno puede ser mínima (Muller, 2001). El **diagnóstico** se basa principalmente en la historia clínica, los signos compatibles y la respuesta al tratamiento insecticida. La observación de heces de pulga ("suciedad de pulga") en el pelaje es un hallazgo de gran apoyo, así como la respuesta positiva a una terapia insecticida rigurosa (Muller, 2001). En algunos casos, se pueden realizar **pruebas intradérmicas** con extracto de antígeno de pulga, las cuales son útiles pero su interpretación debe ser cautelosa, ya que animales no alérgicos pueden mostrar reacción y algunos alérgicos pueden no hacerlo (Muller, 2001). El **diagnóstico diferencial** debe incluir otras causas de prurito como atopia, sarna sarcóptica o alergias alimentarias (Muller, 2001). El **tratamiento** y control de la DAP es un pilar fundamental y se sustenta en dos estrategias inseparables: aliviar al paciente y eliminar los parásitos del ambiente. Para el control del prurito agudo, los **glucocorticoides** son altamente efectivos. La prednisona o prednisolona por vía oral a dosis inmunosupresoras suelen proporcionar un alivio rápido (Muller, 2001). El tratamiento tópico con champús o lociones antipruriginosas puede ofrecer un alivio complementario (Muller, 2001). Sin embargo, la piedra angular del manejo a largo plazo es un **control estricto de pulgas** en el animal y en su entorno, utilizando insecticidas adulticidas y reguladores del crecimiento de insectos de forma continua y durante todo el año (Muller, 2001). La educación del propietario sobre el ciclo de vida de la pulga y la persistencia necesaria en los tratamientos ambientales es crucial para el éxito terapéutico (Muller, 2001).
Comentario clínico

Dr. Luis Arturo García – Médico Veterinario

La otitis en perros es una afección común que requiere un diagnóstico preciso y un manejo integral. Es fundamental diferenciar entre las causas primarias, como alergias, cuerpos extraños o trastornos de queratinización, y los factores perpetuantes, como las infecciones bacterianas o por levaduras, para establecer un tratamiento efectivo y evitar la cronicidad. La evaluación otoscópica y la citología del exudado son herramientas diagnósticas esenciales en la consulta clínica. El tratamiento debe ser específico para el agente identificado y debe incluir una limpieza adecuada del conducto auditivo. La educación del propietario sobre la técnica correcta de limpieza y la importancia de las revisiones de seguimiento es un pilar fundamental para el éxito terapéutico y la prevención de recaídas, especialmente en casos de otitis alérgica o de conformación anatómica predisponente.
Dr. Luis Arturo García, Médico Veterinario
Dr. Luis Arturo García

Referencias:
Brooks, W. (2022). Coughing in Dogs. Veterinary Partner. https://veterinarypartner.vin.com/
Lappin, M. R., & Blondeau, J. (2022). Infectious Respiratory Diseases in Dogs and Cats. En Greene, C. E. (Ed.), Infectious Diseases of the Dog and Cat (5th ed.). Elsevier.
Ware, W. A. (2021). Cardiovascular System. En Ettinger, S. J., Feldman, E. C., & Côté, E. (Eds.), Textbook of Veterinary Internal Medicine (9th ed.). Elsevier.