Qué revisar semanalmente en tu mascota
Establecer una rutina de revisión semanal mascota es uno de los pilares más importantes de la tenencia responsable. En Quito, donde el clima andino y la altitud pueden influir en la salud de nuestros compañeros, este hábito se convierte en una herramienta esencial de prevención. Este artículo, desarrollado con un enfoque clínico y educativo, te guiará a través de un control básico sistemático que puedes realizar en casa. Nuestro objetivo es empoderarte con conocimiento para que puedas detectar cambios tempranos y, en colaboración con tu veterinario de confianza en la ciudad, garantizar el bienestar integral de tu perro o gato.
La importancia de un control básico semanal en la salud preventiva
La medicina veterinaria moderna se fundamenta en la prevención. Un examen físico completo realizado por un profesional es irreemplazable, pero el dueño que observa a su mascota diariamente es el primer y más importante detector de anomalías. Una revisión semanal mascota estructurada te permite establecer una "línea base" de normalidad para tu animal: cómo se ven sus ojos en un día saludable, cómo se siente su pelaje, cuál es su nivel de energía habitual. Cualquier desviación de esta línea base será una señal de alerta temprana. En el entorno de Quito, factores como la sequedad ambiental o los cambios bruscos de temperatura entre el día y la noche pueden afectar la piel y las vías respiratorias, haciendo que este monitoreo constante sea aún más relevante. Este control básico no busca sustituir el diagnóstico veterinario, sino ser su complemento más valioso, proporcionando información crucial para las consultas.
Checklist semanal: ojos, oídos y cavidad oral
Estas áreas son ventanas a la salud interna y suelen ser las primeras en mostrar signos de problemas sistémicos o locales. Una inspección metódica es clave.
Examen de los ojos
En un ambiente con buena luz, observa ambos ojos. Deben estar brillantes, claros y sin secreciones anormales. Una leve legaña matinal marrón puede ser normal, pero cualquier secreción verde, amarillenta o excesivamente acuosa merece atención. Revisa que el blanco del ojo (esclerótica) no esté enrojecido y que la tercera membrana palpebral (un tejido rosado en el ángulo interno) no esté visible o inflamada. En razas braquicéfalas (como Pugs o Persas), comunes en hogares quiteños, la limpieza de los pliegues perioculares debe ser aún más frecuente para evitar dermatitis. "La evaluación oftalmológica rutinaria por parte del propietario es fundamental para la detección precoz de enfermedades como la queratoconjuntivitis seca o las úlceras corneales" (Maggs, Miller, & Ofri, 2018).
Inspección de los oídos
Levanta suavemente la oreja y observa el canal. La piel debe ser de color rosa pálido y estar limpia. Una pequeña cantidad de cera marrón clara es normal. Cualquier olor fuerte, enrojecimiento, hinchazón, acumulación de material oscuro y grumoso (como posos de café) o queja al tacto indica una posible infección o presencia de ácaros. En Quito, perros con orejas largas y caídas o aquellos que nadan en quebradas pueden ser más propensos a otitis por humedad retenida. La limpieza debe hacerse solo con soluciones específicas recomendadas por tu veterinario, nunca con hisopos de algodón que pueden impactar la suciedad.
Evaluación de la cavidad oral
La salud bucal impacta directamente en la salud general. Levanta los labios y revisa encías, dientes y aliento. Las encías deben ser de color rosa salmón (en algunas razas tienen pigmentación negra, lo cual es normal) y húmedas. Presiona suavemente con un dedo: el color debe regresar en menos de 2 segundos (prueba de llenado capilar). El mal aliento persistente, el sarro marrón o amarillo adherido a los dientes, las encías enrojecidas, sangrantes o retraídas son signos de enfermedad periodontal. Revisa también que no haya dientes rotos, fracturados o objetos extraños alojados. La dieta y los hábitos de masticación influyen enormemente en la acumulación de placa.
Checklist semanal: piel, pelaje y estado corporal
La piel es el órgano más grande y su condición refleja el estado nutricional, hormonal y de salud general de la mascota.
Revisión de la piel y el manto
Pasa tus manos por todo el cuerpo de tu mascota, sintiendo debajo del pelaje. Busca bultos, protuberancias, costras, zonas calientes al tacto, enrojecimiento o descamación. Separa el pelo para observar la piel directamente. Presta especial atención a áreas como axilas, ingles, detrás de las orejas y entre los dedos, donde suelen esconderse parásitos o iniciarse dermatitis. La presencia de "caspa" excesiva, pelo quebradizo, seco o pérdida de pelo en parches (alopecia) no es normal. En Quito, la presencia de pulgas y garrapatas existe todo el año, aunque con menor intensidad en temporadas frías, por lo que la búsqueda de estos parásitos (y sus heces, que parecen pimienta negra) debe ser parte de la rutina.
Evaluación de la condición corporal
Este es un control básico vital para prevenir la obesidad, una pandemia en mascotas. Usa la vista y el tacto. Vista desde arriba, tu mascota debe tener una cintura visible (un estrechamiento detrás de las costillas). Al palpar sus costillas, debes poder sentirlas fácilmente con una fina capa de grasa sobre ellas, sin tener que presionar con fuerza. Si no sientes las costillas, hay exceso de grasa. Si son demasiado prominentes, puede haber bajo peso. Un cambio de peso, ya sea ganancia o pérdida, sin una modificación deliberada de la dieta, es siempre una señal para consultar al veterinario.
Checklist semanal: extremidades, almohadillas y uñas
El sistema locomotor sostiene a tu mascota y cualquier problema aquí afecta su calidad de vida y movilidad.
Inspección de patas y almohadillas
Revisa cada pata individualmente. Examina las almohadillas en busca de cortes, grietas, abrasiones o cuerpos extraños incrustados (como espigas o vidrios). En Quito, el pavimento frío en las mañanas o el sol fuerte al mediodía pueden causar daños. Revisa también los espacios entre los dedos, donde pueden formarse quistes o acumularse humedad y suciedad. Observa si tu mascota lame o muerde persistentemente una pata, lo que indica molestia.
Cuidado y evaluación de las uñas
Las uñas deben estar a una longitud que no toque el suelo cuando la mascota está de pie. Si las escuchas "clicar" al caminar en piso duro, es hora de cortarlas. Revisa que no estén astilladas, rotas o crecidas en espiral (común en gatos mayores). Dentro de la uña clara, puedes ver la "viva", un tejido rosado lleno de vasos sanguíneos y nervios que debe evitarse al cortar. En uñas negras, se debe cortar con mucho más cuidado y en pequeños incrementos.
Checklist semanal: comportamiento, apetito y eliminación
Los cambios en los hábitos normales son a menudo los primeros y más sutiles indicadores de enfermedad.
Monitoreo del comportamiento y energía
¿Tu mascota tiene su nivel de energía habitual? ¿Te recibe con alegría o parece apática? ¿Busca esconderse más de lo normal? Un aumento repentino de irritabilidad, agresividad o letargo son señales de alarma. Observa también su postura al descansar y moverse: cojera, rigidez al levantarse o dificultad para subir escaleras pueden indicar dolor articular, algo a vigilar especialmente en perros senior en una ciudad con tantas cuestas como Quito.
Seguimiento del apetito, consumo de agua y eliminación
Registra mentalmente si come y bebe con normalidad. Un aumento o disminución significativa en la ingesta de agua es un dato clínico muy importante. Respecto a la eliminación, revisa la orina (color, frecuencia, esfuerzo) y las heces. Estas deben ser consistentes, formadas y de color marrón. La presencia de sangre, moco, diarrea persistente o heces muy duras y secas debe anotarse. La dificultad para defecar u orinar constituye una emergencia veterinaria.
Integrando la revisión semanal en la rutina de Quito
Para que este control básico sea sostenible, intégralo en momentos de vinculación positiva, como durante una sesión de cepillado o caricias. Ten a mano un kit con cepillo, guante de goma, solución limpiadora de oídos (recetada), cortaúñas y premios. Crea un registro simple, ya sea en una nota de tu teléfono o en un calendario, donde anotes tus observaciones semanales. Esto será invaluable durante las consultas veterinarias, permitiéndole al profesional ver la evolución temporal de cualquier hallazgo. Recuerda que, mientras realizas tu revisión semanal mascota, estás no solo cuidando su salud física, sino también fortaleciendo el vínculo emocional con tu compañero.
Dominar esta rutina de revisión semanal mascota te convierte en un dueño informado y proactivo, capaz de colaborar de manera efectiva con los profesionales veterinarios de Quito para asegurar una vida larga y saludable para tu mejor amigo. Este control básico metódico es la base de la medicina preventiva y el mayor acto de cuidado que puedes ofrecer semana a semana.
Referencias:
Maggs, D. J., Miller, P. E., & Ofri, R. (2018). Slatter's Fundamentals of Veterinary Ophthalmology (6th ed.). Elsevier.
American Animal Hospital Association (AAHA). (2021). AAHA Canine Life Stage Guidelines. Journal of the American Animal Hospital Association, 57(2), 66-79.
Federación Europea de la Industria de la Alimentación para Animales de Compañía (FEDIAF). (2021). Nutritional Guidelines for Complete and Complementary Pet Food for Cats and Dogs.