Qué revisar semanalmente en tu mascota

Establecer una rutina de revisión semanal mascota es uno de los pilares más importantes de la tenencia responsable. En Quito, donde el clima andino puede influir en la salud de nuestros compañeros, este hábito se vuelve esencial para detectar cambios sutiles a tiempo. Este artículo, creado con un enfoque de autoridad clínica, te proporcionará una guía detallada y un control básico sistemático para que puedas monitorear el bienestar integral de tu perro o gato, fortaleciendo el vínculo y previniendo complicaciones mayores.

La importancia de un control básico semanal en la salud animal

Muchas condiciones de salud en perros y gatos no se manifiestan de forma abrupta, sino que presentan signos progresivos que, si se identifican temprano, pueden manejarse de manera más efectiva. Una revisión semanal mascota estructurada te permite familiarizarte profundamente con lo que es "normal" para tu animal: su nivel de energía habitual, el brillo de su pelaje, su peso corporal y sus comportamientos cotidianos. Esta línea base personalizada es invaluable. Cuando conoces a tu mascota a ese nivel, cualquier desviación, por pequeña que sea, se vuelve inmediatamente evidente. Este monitoreo proactivo es especialmente relevante en Quito, considerando factores como la altitud, que puede afectar la capacidad respiratoria en algunas razas, o los cambios bruscos de temperatura típicos de la sierra. No se trata de sustituir las visitas al veterinario, sino de ser un observador informado que puede proporcionar datos precisos al profesional, optimizando así la atención médica que recibe tu compañero.

Checklist semanal: ojos, oídos y cavidad oral

Estas áreas son puertas de entrada comunes a infecciones y su examen regular es fundamental. Dedica un momento de calma cada semana para inspeccionarlas con cuidado.

Examen ocular detallado

Los ojos deben estar claros, brillantes y sin secreciones anormales. Observa la conjuntiva (el tejido rosado dentro del párpado); debe estar de color rosa pálido, no rojo intenso o pálido. Revisa que las pupilas sean del mismo tamaño y que respondan a la luz. La presencia de legañas verdes o amarillentas, un parpadeo excesivo, nubosidad en la córnea o si tu mascota se frota los ojos con frecuencia, son señales que requieren atención veterinaria. En Quito, el polvo y el viento pueden causar irritaciones leves, pero una limpieza suave con una gasa estéril humedecida en suero fisiológico suele ser suficiente para el mantenimiento (Mills, 2017).

Control básico de oídos y audición

Levanta suavemente las orejas y observa el canal auditivo. Debe tener un color rosa pálido, con una mínima cantidad de cera marrón clara (cerumen) y sin olor desagradable. Un olor fuerte, secreción oscura y abundante, enrojecimiento o sensibilidad al tacto indican una posible infección (otitis). Razas con orejas caídas, comunes en muchas familias quiteñas, requieren especial vigilancia, ya que la falta de ventilación predispone a estos problemas. Nunca introduzcas hisopos (cotonetes) en el canal, ya que puedes impactar la suciedad. La limpieza debe ser superficial y con productos específicos recomendados por tu veterinario.

Revisión de la cavidad oral y dentadura

El mal aliento (halitosis) no es normal y suele ser el primer signo de enfermedad periodontal. Levanta los labios y revisa las encías: deben ser de color rosa coral (en la mayoría de las razas), húmedas y lisas. Las encías rojas, inflamadas o que sangran con facilidad, la presencia de sarro marrón o amarillento adherido a los dientes, y dientes rotos o faltantes, son hallazgos importantes. La acumulación de placa y sarro no solo causa dolor y pérdida de piezas dentales, sino que las bacterias pueden viajar por el torrente sanguíneo y afectar órganos vitales como el corazón y los riñones (American Veterinary Dental College, 2023).

Piel, pelaje y detección de parásitos externos

La piel es el órgano más grande y un reflejo de la salud interna. Una revisión semanal mascota debe incluir un "escaneo" táctil y visual de todo el cuerpo.

Evaluación del manto y la dermis

El pelaje debe estar limpio, con brillo (según la raza) y sin exceso de grasa. Separa el pelo en varias zonas para observar la piel. Debe estar libre de enrojecimiento, costras, descamación (caspa excesiva), bultos o protuberancias. Presta atención a si tu mascota se rasca, lame o muerde una zona específica de forma persistente. En Quito, la presencia de ácaros como la Cheyletiella (caspa caminante) o problemas fúngicos puede verse favorecida por la humedad en ciertas épocas. Un cepillado frecuente no solo elimina pelo muerto y suciedad, sino que te permite realizar esta inspección de manera efectiva y estimula la circulación sanguínea.

Búsqueda activa de pulgas y garrapatas

Aunque se usen preventivos, es crucial buscar evidencia de estos parásitos. Las pulgas dejan heces que parecen granos de pimienta negra; al ponerlos sobre un papel blanco húmedo, se tornan rojizos (sangre digerida). Revisa especialmente el área sobre la cola, la ingle y el abdomen. Las garrapatas se adhieren a la piel, frecuentemente en orejas, entre los dedos, axilas y cuello. Su presencia es un riesgo para enfermedades como la ehrlichiosis o la enfermedad de Lyme. La eliminación correcta (con pinzas especiales, girando suavemente) y el reporte a tu veterinario en Quito es vital, ya que estos parásitos pueden ingresar a los hogares.

Sistema musculoesquelético y peso corporal

La movilidad y el peso son indicadores directos de calidad de vida y requieren un seguimiento objetivo.

Monitoreo del peso y condición corporal

La obesidad es una pandemia en mascotas y acorta su esperanza de vida. Semanalmente, palpa sus costillas: deberías poder sentirlas fácilmente bajo una fina capa de grasa. Desde arriba, debes ver una cintura definida detrás de las costillas, y desde el lado, el abdomen debe presentar un "pliegue" hacia arriba. Considera pesarla mensualmente en una báscula para tener un registro. En Quito, el menor nivel de oxígeno puede agravar los problemas cardiorrespiratorios en mascotas con sobrepeso. Un control básico del peso es la herramienta más simple para prevenir diabetes, artritis y problemas hepáticos.

Evaluación de la marcha y las extremidades

Observa a tu mascota caminar y trotar. Debe hacerlo de manera fluida, sin cojera, rigidez o dificultad para levantarse. Palpa suavemente sus patas, revisando las almohadillas en busca de cortes, grietas o cuerpos extraños (espigas, vidrios). Revisa entre los dedos, un sitio común para alojar espigas "arbolitos" que pueden migrar y causar infecciones graves. Examina las uñas: deben estar a una longitud que no toque el suelo cuando camine. Las uñas demasiado largas alteran la postura y pueden causar dolor.

Comportamiento, apetito y funciones corporales esenciales

Los cambios en los hábitos son a menudo el primer signo de enfermedad. Esta parte de la revisión semanal mascota se basa en la observación diaria sintetizada en una evaluación consciente.

Patrones de alimentación e hidratación

¿Tu mascota come con su entusiasmo habitual? Una disminución o aumento repentino del apetito es significativo. Controla también la ingesta de agua. Beber mucha más agua de lo normal (polidipsia) puede indicar problemas renales, diabetes o enfermedades hormonales. Asegúrate de que siempre tenga agua fresca disponible, un detalle importante en los días soleados y secos de Quito.

Monitoreo de heces y orina

La eliminación es una ventana a la salud interna. Observa la frecuencia, consistencia (las heces deben ser firmes y moldeables), color y presencia de elementos anormales como sangre, moco o parásitos visibles (parecen granos de arroz o espaguetis). En la orina, fíjate en la frecuencia, el color (debe ser amarillo claro), el esfuerzo al orinar o la presencia de sangre. La dificultad para defecar o orinar es una emergencia veterinaria absoluta.

Nivel de energía y comportamiento social

¿Tu perro o gato participa en sus juegos favoritos? ¿Te recibe con alegría? ¿Duerme más de lo habitual o se esconde? Un aumento en el letargo, irritabilidad, ansiedad o vocalización excesiva pueden ser signos de dolor o malestar. Cualquier cambio drástico en la interacción con la familia o con otras mascotas merece una nota mental y, de persistir, una consulta profesional.

Preparación para la consulta veterinaria: de la observación a la acción

El objetivo final de esta minuciosa revisión semanal mascota no es que te conviertas en su diagnóstico, sino en su mejor defensor. Llevar un registro simple—una libreta o una nota en el teléfono—de tus hallazgos (por ejemplo: "Semana 15 de abril: pequeña costra en lomo derecho, sin picor; peso estable") transforma observaciones subjetivas en datos valiosos. Cuando visites a tu veterinario de confianza en Quito, podrás proporcionar una historia clínica detallada y contextualizada. Este nivel de preparación permite al profesional hacer preguntas más dirigidas y llegar a un diagnóstico más rápido y preciso. Para dueños que buscan una guía aún más estructurada, muchas clínicas y profesionales ofrecen checklists físicos o digitales, e incluso guías educativas descargables, que sistematizan este proceso, asegurando que no se pase por alto ningún punto crítico en el control básico de la salud.

Implementar una rutina de revisión semanal mascota es un acto de amor y cuidado profundo. En una ciudad como Quito, donde los factores ambientales son particulares, este hábito se convierte en una herramienta clave de prevención. Al dedicar unos minutos cada semana a este control básico integral, no solo estás vigilando su salud física, sino que fortaleces el vínculo de confianza con tu compañero, aprendes a conocerlo en profundidad y te empoderas para ser el primer y más importante eslabón en su cadena de bienestar. Recuerda, la observación atenta en casa es el complemento perfecto para la medicina veterinaria profesional.

Referencias:
American Veterinary Dental College. (2023). Periodontal Disease. AVDC.org.
Mills, D. S. (2017). Perspectives on the role of the owner in the management of problem behaviour in dogs. En J. Serpell (Ed.), The Domestic Dog: Its Evolution, Behavior and Interactions with People (2ª ed.). Cambridge University Press.