Mi perro vomita amarillo: causas y tratamiento veterinario

Si tu perro se cayó en Quito, es una situación que genera mucha angustia. Las caídas perros Quito son incidentes frecuentes, especialmente en una ciudad con tantas pendientes, terrazas y balcones como la nuestra. Este artículo, creado por profesionales veterinarios, tiene como objetivo educarte sobre cómo actuar de forma inmediata y segura, reconociendo las señales de alarma que requieren una urgencia veterinaria en Quito. Aquí no encontrarás diagnósticos caseros, sino una guía clara y responsable para proteger a tu compañero.

¿Por qué son tan peligrosas las caídas y golpes en perros?

Un impacto, ya sea por una caída de altura o un golpe contundente, no solo causa daños visibles. La energía del traumatismo se transmite a los órganos internos, pudiendo causar hemorragias, contusiones pulmonares o incluso la ruptura de la vejiga. Un perro que parece "bien" después de un accidente puede estar desarrollando un shock interno que se agrava con las horas. En la altitud de Quito, donde la presión atmosférica es menor, algunos procesos fisiológicos relacionados con la oxigenación y la circulación pueden verse influenciados, haciendo que la evaluación profesional sea aún más crítica. Reconocer esto es el primer paso para actuar con la seriedad que el caso merece.

Señales de alarma inmediatas tras un golpe o caída

Si presenciaste el accidente o sospechas que tu perro se cayó en Quito, observa estos signos que indican la necesidad de acudir a una clínica de urgencias sin demora:

Signos Neurológicos (los más críticos):

Pérdida de conciencia, aunque sea por segundos. Desorientación, caminar en círculos o chocar contra objetos. Temblores, convulsiones o movimientos oculares rápidos (nistagmo). Pupilas de diferente tamaño (anisocoria). Letargo extremo o incapacidad para levantarse.

Signos Respiratorios y Cardiovasculares:

Dificultad para respirar, jadeo excesivo sin razón aparente o sonidos anormales al inhalar/exhalar. Encías pálidas, azuladas o de color rojo ladrillo intenso. Frecuencia cardíaca muy acelerada o, por el contrario, muy lenta y débil.

Signos de Dolor y Daño Físico:

Llanto o quejido al ser tocado o al moverse. Incapacidad para apoyar una pata o deformidad evidente en una extremidad. Abdomen tenso o doloroso al tacto (podría indicar sangrado interno). Sangrado por boca, nariz, oídos o recto.

Primeros auxilios: Qué hacer (y qué NO hacer) en casa

Tu calma es el mejor primer auxilio. El objetivo es estabilizar al perro y trasladarlo de forma segura al veterinario, no tratar las lesiones.

Pasos a seguir de inmediato:

1. Acércate con cuidado: Un animal asustado y con dolor puede morder, incluso a su dueño. Habla con calma y evita movimientos bruscos.
2. Inmoviliza si es necesario: Si sospechas de una fractura en la columna (parálisis, dolor cervical), intenta deslizar una tabla, bandeja rígida o manta debajo del perro para moverlo como un todo.
3. Controla hemorragias externas: Aplica presión firme y directa sobre la herida con un paño o gasa limpia durante varios minutos.
4. Mantén la vía aérea libre: Asegúrate de que no haya sangre o vómito obstruyendo su boca o nariz. Extiende su cuello con suavidad si no hay sospecha de daño cervical.
5. Mantén la temperatura corporal: Cúbrelo con una manta, especialmente en el frío quiteño de la noche o en zonas altas.
6. Transporte seguro: Llévalo en una caja transportadora o sobre una superficie rígida en el auto. Evita que se mueva.

Errores comunes que debes evitar:

NO le des medicamentos humanos (ibuprofeno, paracetamol, aspirina) son altamente tóxicos para los perros.
NO intentes vendar o entablillar fracturas sin conocimiento, puedes empeorar la lesión.
NO le ofrezcas agua o comida, ya que puede necesitar anestesia urgente.
NO aprietes o masajees zonas inflamadas.
NO subestimes una herida pequeña si el impacto fue fuerte.

Diagnóstico veterinario: Qué esperar en la clínica de urgencias

Al llegar a la clínica, el veterinario priorizará la estabilización. Este proceso, fundamental en casos de caídas perros Quito, suele seguir un protocolo estricto:

1. Triaje y Estabilización (ABC):

Se evalúa la Vía Aérea (Airway), la Respiración (Breathing) y la Circulación (Circulation). Se puede administrar oxígeno, iniciar fluidoterapia intravenosa para tratar el shock y administrar analgésicos potentes y seguros.

2. Examen Físico Exhaustivo:

El veterinario palpará todo el cuerpo buscando dolor, crepitación (sonido de huesos rotos), líquido en abdomen o tórax, y evaluará los reflejos neurológicos.

3. Diagnóstico por Imágenes (Esencial):

Radiografías (Rayos X): Para identificar fracturas en extremidades, costillas, columna o pelvis. También pueden mostrar aire libre (neumotórax) o líquido en cavidades.
Ecografía (Ultrasonido) FAST: Es una herramienta crucial en trauma. Permite visualizar rápidamente sangrado libre en abdomen (hemoabdomen) o alrededor del corazón (hemopericardio) sin necesidad de anestesia.
Tomografía Computarizada (TAC): En clínicas especializadas en Quito, el TAC es el gold standard para evaluar traumatismos craneoencefálicos y fracturas complejas, ofreciendo imágenes tridimensionales detalladas.

Lesiones más comunes y su tratamiento

Traumatismo Craneoencefálico (TCE):

Requiere monitorización neurológica constante, medicamentos para reducir la inflamación cerebral (mannitol, corticoides en ciertos casos) y soporte vital. El pronóstico depende de la severidad del impacto inicial (Pérez, 2022).

Fracturas:

Su manejo puede ir desde la inmovilización con vendaje hasta cirugías complejas con placas y tornillos (osteosíntesis). Las fracturas pélvicas, comunes en atropellos o caídas altas, suelen requerir reposo estricto y, en muchos casos, intervención quirúrgica.

Neumotórax (aire en el tórax) o Hemotórax (sangre en el tórax):

Son emergencias que dificultan la respiración. Se tratan con toracocentesis (extracción del aire o líquido con una aguja) y, a veces, con la colocación de un drenaje torácico.

Daño Abdominal:

La ruptura de la vejiga, el bazo o el hígado causa hemorragia interna masiva y peritonitis. El tratamiento es quirúrgico de urgencia (laparotomía exploratoria) para reparar o extirpar el órgano dañado.

Checklist de Supervivencia: Preparación para una urgencia en Quito

La preparación marca la diferencia. Tener esta información y estos elementos a mano puede ahorrar minutos vitales si tu perro se cayó en Quito.

Información que DEBES tener guardada:

- Teléfono y dirección de tu clínica veterinaria habitual y de al menos una urgencia veterinaria en Quito que atienda 24 horas.
- Número de teléfono de un servicio de taxi pet-friendly o transporte de emergencia.
- Historial médico de tu perro (vacunas, alergias, enfermedades crónicas).
- Contacto de un familiar o amigo que pueda ayudarte en el traslado.

Kit Básico de Primeros Auxilios para Mascotas:

- Gasas estériles y vendas elásticas (no para inmovilizar, sino para contener hemorragias).
- Venda cohesiva (no se pega al pelo).
- Tijeras de punta roma.
- Pinzas.
- Solución salina estéril para limpiar heridas.
- Guantes desechables.
- Manta térmica (la clásica plateada).
- Transportadora rígida o plancha improvisada (tabla).

Checklist Mental al Momento del Accidente:

1. ¿Está consciente y respirando?
2. ¿Puedo moverlo con seguridad? ¿Cómo?
3. ¿Hay sangrado activo que deba contener?
4. ¿A qué clínica lo voy a llevar? (Llama en camino).
5. ¿Tengo todo lo necesario para el transporte seguro?

Recuperación y Cuidados Posteriores en el Hogar

Superada la fase crítica, comienza un proceso de recuperación que requiere paciencia y dedicación. Sigue al pie de la letra las instrucciones del veterinario.

Manejo del Dolor y la Medicación:

Administra los analgésicos y antiinflamatorios recetados en los horarios exactos. Nunca los combines con medicamentos no autorizados. Observa efectos secundarios como vómito, letargo extremo o heces oscuras.

Reposo Absoluto:

Es lo más difícil de lograr. Un perro con fracturas o trauma interno necesita confinamiento en un espacio pequeño (jaula o habitación) por semanas. Usa correa para salir al baño y evita escaleras, saltos y juegos bruscos.

Manejo de Heridas y Vendajes:

Mantén los vendajes secos y limpios. Revisa diariamente que no estén apretados (debes poder deslizar dos dedos por debajo) y que no haya mal olor, hinchazón o decoloración de los dedos.

Alimentación e Hidratación:

Ofrece comida blanda y de fácil digestión al principio. Asegura que beba agua. La hidratación es clave para la recuperación de tejidos.

Seguimiento Veterinario:

Asiste a todas las citas de control. Las radiografías de seguimiento son necesarias para evaluar la consolidación de fracturas. La fisioterapia y rehabilitación pueden ser herramientas invaluables para recuperar la movilidad y fuerza, servicios que ya se ofrecen en clínicas especializadas de Quito.

Prevención: Cómo evitar accidentes en el entorno quiteño

La geografía y arquitectura de Quito presentan riesgos específicos. La prevención es la mejor medicina.

En el Hogar:

Balcones y Terrazas: Instala mallas de protección resistentes (no solo barandales) en TODAS las aperturas. Un perro puede colarse por un hueco pequeño o saltar tras una paloma.
Ventanas: Usa rejas o limita la apertura. Los gatos no son los únicos en riesgo de "síndrome del gato paracaidista"; los perros pequeños también pueden caer.
Escaleras: Para cachorros, ancianos o razas con problemas de espalda (como los Dachshund), coloca barreras de seguridad o rampas.
Pisos Mojados: Seca bien los pisos de cerámica, comunes en Quito, para evitar resbalones.

En la Calle y Paseos:

Correa SIEMPRE: Es la regla de oro, especialmente en calles con pendiente pronunciada o cerca de quebradas. Un susto puede hacer que el perro salga corriendo y se despeñe.
Control en Parques: En áreas como el Parque Metropolitano o La Carolina, vigila que no se acerque a zonas con desniveles pronunciados o obras sin señalizar.
Clima: La neblina repentina ("soroche" o garúa) reduce la visibilidad. Mantén a tu perro más cerca y visible.

Entender los riesgos, saber actuar y estar preparado transforma una situación de pánico en una respuesta efectiva. Las caídas perros Quito son un recordatorio de lo frágil que puede ser nuestra mascota ante un descuido. La educación que acabas de recibir es tu mejor herramienta. Sin embargo, ninguna lectura reemplaza la evaluación clínica. Si tu perro se cayó en Quito o sufrió un golpe severo, la acción inmediata y la búsqueda de atención profesional en una urgencia veterinaria son el único camino para asegurar su bienestar y recuperación. Guarda este artículo, comparte el checklist con tu familia y actúa siempre desde la prevención y la responsabilidad.

La presentación clínica de la enfermedad renal crónica (ERC) en gatos puede ser sutil y fácil de pasar por alto en sus primeras etapas. Signos inespecíficos como letargo, pérdida de peso y un pelaje de mala calidad son frecuentes, aunque el hallazgo más común reportado por los propietarios es la poliuria y polidipsia (Bartges, 2023). Es fundamental realizar un historial detallado y un examen físico minucioso, prestando especial atención a la palpación de los riñones, que en estos pacientes pueden ser irregulares y de tamaño reducido (Bartges, 2023). El diagnóstico se basa en la combinación de hallazgos clínicos, análisis de orina y perfiles bioquímicos séricos. La presencia de una densidad urinaria persistentemente isostenúrica, a pesar de un estado de hidratación adecuado, es un indicador clave de pérdida de la capacidad de concentración renal (Bartges, 2023). La proteinuria, evaluada mediante el ratio proteína:creatinina en orina, es un marcador importante de daño glomerular y un factor pronóstico negativo que debe ser cuantificado (Bartges, 2023). El tratamiento de la ERC es multimodal y tiene como objetivos principales ralentizar la progresión de la enfermedad, manejar las complicaciones sistémicas y mantener una adecuada calidad de vida. La intervención nutricional es la piedra angular del manejo. Se recomienda la transición a una dieta terapéutica renal, formulada con niveles restringidos de fósforo y proteína de alta calidad, lo que ha demostrado prolongar el tiempo de supervivencia (Bartges, 2023). El control de la hipertensión sistémica, una complicación frecuente, es crucial para proteger órganos diana como los riñones, los ojos y el cerebro. El uso de antagonistas del calcio, como el amlodipino, es la primera línea de tratamiento farmacológico para esta condición (Bartges, 2023). El manejo de los trastornos electrolíticos, especialmente la hipokalemia, es otro pilar fundamental, ya que puede exacerbar la disfunción renal y contribuir a la debilidad muscular; la suplementación con gluconato o citrato de potasio suele ser necesaria (Bartges, 2023). Para los pacientes en estadios más avanzados, el control de las náuseas, la anorexia y los trastornos gastrointestinales se vuelve prioritario. El uso de antieméticos como el maropitant y protectores gástricos como los inhibidores de la bomba de protones puede mejorar significativamente el apetito y el bienestar (Bartges, 2023). En casos de anemia no regenerativa secundaria a la deficiencia de eritropoyetina, la administración de agentes estimuladores de la eritropoyesis (AEE) puede estar indicada para mejorar los signos clínicos de letargo y debilidad (Bartges, 2023). El pronóstico es variable y depende de múltiples factores, incluida la respuesta al tratamiento, la presencia de comorbilidades y el compromiso del propietario. La hospitalización con fluidoterapia intravenosa está reservada para crisis urémicas o deshidratación severa, mientras que el manejo a largo plazo se centra en la terapia de mantenimiento en el hogar y las evaluaciones periódicas (Bartges, 2023). El monitoreo continuo, incluyendo la medición serial de la presión arterial, el peso corporal y los parámetros bioquímicos, es esencial para ajustar el plan terapéutico y optimizar el manejo de esta enfermedad crónica (Bartges, 2023).
Comentario clínico

Dr. Luis Arturo García – Médico Veterinario

La dermatitis alérgica por pulgas (DAPP) es una condición dermatológica frecuente en la clínica de pequeños animales, caracterizada por una reacción de hipersensibilidad a antígenos presentes en la saliva de la pulga. Es fundamental comprender que el prurito intenso, la alopecia y las lesiones secundarias observadas, típicamente en la región dorso-lumbar, son consecuencia de esta respuesta inmunomediada, y no necesariamente correlacionan con una infestación masiva de parásitos.

El manejo clínico debe ser integral y basado en dos pilares: el control estricto y continuo de las pulgas en el animal y su entorno, y el tratamiento sintomático del prurito y las infecciones cutáneas secundarias. Un diagnóstico certero, que puede incluir pruebas intradérmicas o serológicas, es el primer paso para establecer un protocolo terapéutico efectivo y mejorar la calidad de vida del paciente.

Dr. Luis Arturo García, Médico Veterinario
Dr. Luis Arturo García

Referencias:
Pérez, L. (2022). Manejo del trauma craneoencefálico en pequeños animales. Revista de Medicina Veterinaria, 45(3), 112-125.
Mathews, K. A. (2018). Tratamiento del dolor en pequeños animales. Editorial Elsevier.
Boag, A., & Hughes, D. (2020). Manual de urgencias en pequeños animales. Ediciones S.